En Mü Hongos no solo cultivamos alimento; impulsamos una revolución alimentaria desde el Reino Fungi. Creemos que la forma en que comemos puede -y debe- regenerar el planeta. Por eso, combinamos ciencia, tecnología y respeto por la naturaleza en nuestra planta biotecnológica en Chascomús, garantizando un alimento de origen circular, con trazabilidad absoluta y 100% natural.

Mientras que la mayoría de los hongos comestibles de producción industrial del mundo toman recursos de la naturaleza, en Mü Hongos hacemos lo contrario: devolvemos.

Para que especies tradicionales como el champiñón o el portobello puedan crecer, la producción global se sustenta mayormente en el uso de sustratos que incorporan en su composición una capa de turba extraída de humedales. Las turberas tardan milenios en formarse y almacenan más carbono que toda la vegetación del planeta combinada; consumirlas implica agotar un recurso prácticamente irremplazable.

 

Nuestro camino es diferente. Elegimos cultivar gírgolas, Shiitake, y melena de león, especies nobles que no necesitan extraer recursos de las turberas y humedales. Nuevos hongos comestibles crecen transformando subproductos de la agroindustria -como el bagazo de la producción de cerveza- o el aserrín de árboles cultivados como el álamo,  en un alimento de alta calidad. Una vez agotados los nutrientes  el sustrato sobrante regresa al campo como abono orgánico. Nuestro cultivo no solo es sustentable, es 100% circular y regenerativo. Así nació Mü hongos: un alimento que, para existir, primero recicla y transforma lo descartado en nutrición pura.

Nuestros productos a base de hongos comestibles no son un sustituto ultra procesado; es una alternativa plant-based real por naturaleza, que supera las expectativas tanto en nutrición como en experiencia gastronómica.

 

  • Textura Carnosa: Gracias a la presencia natural de quitina en sus paredes celulares, ofrece una resistencia al mordisco, jugosidad y firmeza idénticas a la fibra animal. 
  • Sabor Umami Natural: Rica en compuestos que activan de forma natural las papilas del "quinto sabor". Brinda una experiencia sabrosa, profunda y persistente en boca, reduciendo al mínimo la necesidad de sodio o saborizantes artificiales.
  • Alta Densidad Nutricional: Aporta proteínas vegetales de fácil digestión (por ejemplo nuestro medallón contiene 19 g por porción), fibra dietética soluble (excelente prebiótico), minerales clave (potasio, fósforo, cobre, selenio) y está enriquecido de forma natural con vitamina D2.

 

 

A través de la investigación aplicada y una integración circular total en nuestras instalaciones de Chascomús, provincia de Buenos Aires, supervisamos bajo parámetros biotecnológicos controlados cada etapa de nuestra cadena de valor. No dependemos de terceros; creamos un proceso cerrado de principio a fin.

 

1. Recolección de subproductos

Origen Circular: Rescatamos el bagazo de la producción de cerveza, un subproducto orgánico agroindustrial rico en nutrientes que, de otro modo, se descartaría, y lo convertimos en la base de nuestra producción.

 

2. Desarrollo de la Semilla

Investigación Aplicada: En nuestro laboratorio producimos nuestras propias semillas y fórmulas de inoculación, asegurando la máxima calidad genética y biológica desde el nacimiento del hongo.

 

3. Inoculación y Cultivo Controlado

Trazabilidad Absoluta: Inoculamos el sustrato de bagazo y controlamos variables ambientales críticas (humedad, temperatura, concentración de co2 y luz) para que nuestros hongos fructifiquen en un entorno óptimo y sanitizado.

 

4. Cosecha Fresca y Elaboración

Producto Natural: Cosechamos las gírgolas frescas en su punto justo de maduración y las procesamos directamente para elaborar nuestros productos, garantizando que el hongo entero llegue a tu plato sin sustitutos de laboratorio.

 

5. Cierre del Círculo

Impacto Regenerativo: El sustrato remanente, enriquecido tras la digestión fúngica, vuelve al agro como abono orgánico, nutriendo la tierra para futuros cultivos y cerrando un ciclo regenerativo sin desperdicios.